Verdades, que me hacen entender ahora el porqué de muchas cosas.
Verdades, duras pero necesarias para poder olvidar lo pasado.
Verdades que duelen pero que ayudan a sanar el alma.



Esta pequeña lista no sólo te ayudará a ser más dichoso, sino también a disfrutar más de la vida:
Se consciente de lo que tienes y aprende a valorarlo.
Considérate tu mejor amigo y confía en tus propias capacidades.
Disfruta del presente, no te obsesiones con el pasado y proyecta tu futuro con ilusión.
Evita la crítica y procura no acumular rencor.
No te compares con los demás ni envidies a nadie por lo que tiene ó por lo que es.
Procura llevarte bien con las personas que hay a tu alrededor.
Actúa siempre según te dicte tu conciencia.
Cuida tu cuerpo y de tu salud.
No confíes en la suerte. Si no estás conforme con tu vida, en tus manos está cambiarla.
Y, por último, procura levantarte cada mañana con una sonrisa.

“Algunas mujeres esperan que algo cambie y, como nada lo hace, cambian ellas.”
Vuelvo a retomar la vida que dejé a un lado para seguir a esa persona que se cruzó un día en mi camino hace ya cuatro largos años.
Una nueva etapa se abre ante mi, con nuevos retos a superar y nuevas metas a conseguir, disfrutando de la vida, haciendo todo lo que no pude en ese tiempo y lo más importante volviendo a ser yo.
Regresa la luchadora, la viajera incansable, la amiga de sus amigos, la rebelde, ¿y por que no? sin cerrar mi corazón de nuevo al amor.
Atrás quedan estos cuatro años dónde las desilusiones, los sinsabores y las lágrimas superan a las alegrías vividas.
Una mañana me di cuenta que él no cambiaría y que mi lucha no tenía ningún sentido.
Por primera vez en mi vida dejo de luchar por algo que quiero, porque esa lucha que debería de haber sido de dos, se convirtió en algo cómodo por su parte.
Mi gran error fue creer en sus palabras y en sus promesas.
Regreso al yo, regreso a mi vida, a mi trabajo, a mis estudios, a mis aficiones.
Regreso al yo de hace cuatro años, con más arrugas, más canas pero con la lección aprendida.



Cantos de sirena al dormirme
si sé que me despierto con tu amor
Cantos de sirena al dormirme
si sé que me despierta tu calor
Cuando me miras despacio
haces que se pare el tiempo
sólo cerrando los ojos
puedo sentir la canción
Disfruto cada segundo
y no los cambio por años
porque eres tu la alegría
sembrada en mi corazón
Cantos de sirena al dormirme
si sé que me despierto con tu amor
Cantos de sirena al dormirme
si sé que me despierta tu calor
Si al caminar por las calles
no hay árbol que me haga sombra
si mi sonrisa ilumina
de noche mas que un farol
Y sé que cuando te marches
podré sentirme dichosa
sabiendo que me has querido
lo mismo te quiero yo
Cantos de sirena al dormirme
si sé que me despierto con tu amor
Cantos de sirena al dormirme
si sé que me despierta tu calor
Letra de una bonita canción de la cantautora española Inma Serrano.






Si supieras lo que a veces
me cuesta respirar —garganta a la deriva
remontando el abismo líquido de las aguas—,
si supieras
del ansia de no hundirse,
la lucha permanente del cuerpo braceando
por mantener el ritmo de la respiración,
por desoír la dulce llamada de lo oscuro
—sirenas escondidas acechando mi sangre,
conduciendo hasta el fondo la lava de mis venas,
queriendo convertirla en maraña
de líquenes y erizos—.
Si supieras…
El peso del cuerpo oprime los pulmones,
el roce de la vida araña hasta la encía,
el goteo del alma desangra todo empuje,
todo sueño gastado,
toda alba de futuro presentida;
y aún más…
ay, si supieras
que vivo a flor de agua y no sé cómo,
y ya no sé nadar
ni mantenerme.
Sé que el cielo no existe
y que la luz dorada que las tardes regalan
no es más que una ilusión que los sentidos crean.
Ya sé que el corazón es una triste viscera
en la que no arde amor ni caben sentimientos
(sólo bombear de sangre).
Todo lo sé. Y sé que todo es máscara,
poco más que antifaz del héroe que no somos
y que quisimos ser:achaques de una infancia no del todo vencida.
Pero creer y saber no suelen conjugarse
con igual densidad. Son conceptos distintos,
y no vale engañarse
y no vale mentirse
y no vale escribirlo. Ser poeta es mentira.
Pilar Blanco Díaz.


Quiero en este post, darle las gracias a una gran mujer, que ha estado conmigo en todos estos difíciles momentos.
Quiero darle buenas noticias este año, ya que todo depende de mí, y espero, por lo mismo, no defraudarle.
Sólo te pido en estas líneas, que te cuides para mí en todo aspecto, ya que te necesito con bien mi vida.
Y sí, me fío de ti, porque eres mi mujer.
Te amo Amparo, aún si estábamos molestos por cosas diminutas, el inmenso amor que nos prodigamos en esos días de ensueño, se niega a morir. Eres el amor de mi vida, y todo lo que significas para mí, no tiene precio.











De nuevo lo mismo de ayer,
las mismas calles, la misma gente,
la misma sonrisa, las mismas cosas.
Todo es igual, es igual mi nostalgia.
Todo es igual a ayer,
y tal vez todo sea a igual a mañana.
Todo es igual, nada cambia.
El mismo espejo en el que miro mi rostro,
la misma luz que alumbra mi almohada,
el mismo reloj, la misma cama.
Todo es igual, nada cambia.
Un escritorio, un teléfono,
un café a las cuatro,
y para no perder la costumbre
unas cuantas carcajadas.
Un cumplimiento de horario
y un chau, hasta mañana.
Y de nuevo sola.
Todo es igual, nada cambia.


No sé si es deseo de compañía,
o si es sentimiento de soledad,
o es la misma cosa.
Tal vez lo gris de la tarde
trae la nostalgia y el recuerdo
de aquellas tardes junto al mar,
junto a mi gente, junto a mi amor.
No, no lo sé. Hoy estoy sola.
Un café es mi compañía,
un libro es mi refugio,
un pensamiento es mi estrategia
que hacen de mi soledad un absurdo.
No es soledad de estar sin nadie,
sino de estar lejos,
de estar lejos de lo que quiero;
lejos de lo que amé y que aún amo,
lejos, pero cerca a la vez
porque no lo he olvidado.
Sí, tal vez lo gris de la tarde
me trae tu recuerdo,
mar que añoro ahora,
ahora que estoy lejos,
ahora que tus olas no besan mi piel,
ahora que tu música no gime en mi oído,
ahora que tu profundidad
no es de mis días el misterio.

